Cuidados de la salud a través de la historia

En México, la Enfermería fue vista por mucho tiempo como una tarea exclusiva de las mujeres, debido a la connotación humanística y sobre todo “maternal” que, se creía, requerían los pacientes.  Sin embargo, aceptar y entender que las cosas evolucionan permite mejorar los programas educativos actuales en materia de salud.

De acuerdo con los registros históricos de 1804, la primera enfermera sanitaria de Iberoamérica fue  Isabel de Cendala. En este período colonial se inició la educación universitaria de México, pero ya existían órdenes religiosas que prestaron atención a los enfermos, también había mujeres que realizaban algunas curaciones en hospitales y cárceles, pero no necesitaban tener una licencia para hacerlo.

En 1907 se creó la Escuela de Enfermería, que recibía alumnas que habían terminado la educación primaria. Las interesadas tenían que prepararse durante tres años para obtener un diploma de la Dirección General de la Beneficencia Pública. Entre las materias que se ofertaban se encontraban higiene, anatomía, fisiología, curaciones, cuidado de menores y farmacéutica.

Durante 1908 la Escuela de Enfermería pasó a formar parte de la Secretaría de Educación y el 30 de diciembre de 1911, la Universidad de México aprobó su integración a la Escuela de Medicina y es en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) donde se desarrolla el primer Plan de Estudios para la Carrera de Enfermeras y Parteras, que incluía dos años para estudiar enfermería y otros dos años para partos.

Según cifras de la Secretaría de Salud, en el país estaban registradas hasta 2017 más de 300 mil enfermeras y enfermeros, siendo las mujeres el 85 por ciento de ese número. La Encuesta sobre la Percepción Pública de la Ciencia y la Tecnología (ENPECYT), publicada el mismo año en el portal del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), señala que la Enfermería es considerada por la población como una de las profesiones más respetables, después de los bomberos y los inventores.

Actualmente, los planes de estudio para la carrera de Enfermería y del cuidado de la salud se determinan de acuerdo al lugar en el que aplican, a las necesidades actuales (mediante enfoques académicos innovadores), con disposición de cambiar a nivel social, económico-demográfico y epidemiológico; además, no se limitan a que sea exclusiva para mujeres.

En el estado de Puebla, una de las mejores opciones para estudiar es en la Escuela de Enfermería Angelópolis, debido a su compromiso de formar profesionales de calidad, con integridad y con un enfoque de responsabilidad social.