Enfermería, corresponsable del envejecimiento saludable

Cuando las personas mayores gozan de una buena salud, contribuyen al bienestar de la familia y la comunidad. En la actualidad, este sector de la población ha crecido de forma considerable, sobre todo en América Latina, lo que requiere mayor esfuerzo sanitario para potenciar el desarrollo y bienestar colectivo.

En términos de la Organización Panamericana de Salud (OPS) el  envejecimiento  saludable  es  el  proceso  continuo de  desarrollo  y  mantenimiento  de  la  capacidad  funcional  que permite  el  bienestar  en  la  vejez, basado en el aumento de la salud física y mental, la independencia, así como lograr una mejor calidad de vida.

La enfermería como disciplina responsable del cuidado de la salud de las personas, tiene un papel fundamental en el desarrollo de las estrategias encaminadas a fomentar este concepto, algo que tiene claro la Escuela de Enfermería Angelópolis al momento de instruir a sus estudiantes.     

Los programas de envejecimiento saludable deben enfocarse en promover conductas orientadas a la salud así como en prevenir y/o reeducar hábitos de vida no saludables, donde las y los enfermeros aplicarán estrategias de autocuidado.

La OPS celebró el Día Internacional de las Personas Mayores (1 de octubre) con una reunión interinstitucional de organizaciones internacionales que trabajan juntas para construir una sociedad para todas las edades, y para mejorar los derechos, las capacidades y la resiliencia de las personas mayores.​​​​

Los países reconocieron que, aunque las personas viven más años que nunca, en todo el mundo muchas no tienen acceso a una buena vida en la edad avanzada a causa de la mala salud, las deficiencias de los servicios de salud y los obstáculos físicos y sociales que limitan la inclusión y participación de las personas mayores en todos los aspectos de la vida comunitaria.

Para lograr que las personas puedan aspirar a una vida prolongada y sana, la Organización Mundial de la Salud (OMS) cuenta con líneas de acción para promover el envejecimiento saludable:

  • Impulsar políticas públicas sobre el envejecimiento saludable en todos los países.
  • Crear entornos amigables a todas las personas mayores.
  • Armonizar los sistemas de salud con las necesidades de las personas mayores.
  • Desarrollar sistemas de prestación de atención a largo plazo, estos deben ser sostenibles y equitativos.
  • Mejorar la medición, el seguimiento y la investigación sobre el envejecimiento.