Enfermería Quirúrgica, el vínculo entre pacientes y médicos

En el campo de la Enfermería se puede ejercer la profesión desde distintas áreas. Una de las más solicitadas y que requiere mayor preparación es para aquellas personas que serán de apoyo en los quirófanos, pues trabajan de la mano de anestesistas y cirujanos.

Una intervención quirúrgica debe contar con una enfermera o enfermero que sepa trabajar en equipo,  se encargue de la higiene de los instrumentos, que aliste el lugar y que sea capaz de auxiliar al paciente, para que permanezca calmado y confiado.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce a la Enfermería Quirúrgica como la responsable de la seguridad de la persona que será intervenida. La mayoría de los y las enfermeras especializadas en esta área se pueden desenvolver en quirófanos, salas de anestesia y salas de recuperación. Algunos pueden trabajar en urgencias o en unidades de cuidados intensivos.

La principal labor de la Enfermería Quirúrgica es aplicar los cuidados necesarios a los pacientes que se van a someter a una intervención quirúrgica, es decir, tiene que revisar que se realicen exámenes profundos a los pacientes para conocer su estado físico con exactitud y valorar los riesgos que pueden presentarse.

Además, deben entregar y resumir al cirujano el historial clínico, la medicación y las contraindicaciones que tenga el paciente. También trabajará con el paciente en la etapa de recuperación, por la aplicación y monitoreo de sueros, higiene de las heridas y detectar posibles complicaciones.

Es importante que las instituciones de educación, como la Escuela de Enfermería Angelópolis, fomenten el valor de la Enfermería, ya que con personas mejor capacitadas y preparadas para los diferentes escenarios que puedan presentarse, se pueden ofrecer servicios médicos de calidad.