Valentía y reacción, elementos principales de Enfermería

Cualquier persona que elige estudiar una carrera enfocada al área de la Salud debe tener la determinación y seguridad de actuar ante cualquier situación de carácter urgente, pues  sus conocimientos y decisiones (basadas en conocimiento científico) serán determinantes para garantizar el bienestar de las personas.

La Escuela de Enfermería Angelópolis se interesa en nuevas formas de enseñar y aprende, porque en los tiempos modernos se requiere de un personal de salud mejor capacitado, ya que hay emergencias sanitarias, como la que estamos viviendo con la Covid-19, que lo requieren.

La Enfermería es una ciencia que promueve la salud, la prevención de enfermedades, la colaboración con pacientes y sus familiares y la atención y cuidado de los enfermos; además se complementa con la Medicina.

Dentro de los principales procedimientos que deben efectuar las y los enfermeros se encuentra la reanimación cardiopulmonar, debido a las condiciones en las que puede encontrarse el paciente. Muchas veces deben saber hacerlo aun cuando el entorno no sea el indicado o no se tenga a la mano equipo idóneo para realizarlo.   

La preparación del personal de enfermería es indispensable, ya que como primeros respondientes tienen la responsabilidad de aplicar lo aprendido para poder salvar vidas, situación que no deja fuera a los estudiantes de Enfermería.

Reanimación cardiopulmonar (también conocida como RCP por sus siglas) es una técnica que se utiliza para salvar vidas, por ejemplo, tras un ataque cardíaco, ahogamiento o en cualquier situación en la que la respiración o los latidos del corazón de una persona se comprometan al grado de detenerse. 

Cuando el flujo sanguíneo se detiene se puede presentar daño permanente al cerebro o la muerte en cuestión de minutos, por eso es importante que se mantenga la circulación y la respiración de la persona.

La American Heart Association (Asociación Estadounidense del Corazón) recomienda comenzar haciendo compresiones fuertes y rápidas en el pecho con las manos (entre 100 y 120 por minuto). Esta recomendación es para el personal de primeros auxilios, así como para quien actúe como primer respondiente.  Se debe tener en cuenta que las técnicas de RCP varían dependiendo de la edad o tamaño de la persona.