Virginia Henderson, ejemplo de trascendencia en el área de Enfermería

La Escuela de Enfermería Angelópolis debe preparar a profesionales que informen sobre las acciones individuales y sociales que pueden efectuarse para colaborar con un entorno más saludable a corto, mediano y largo plazo.

Para el campo de Enfermería, esta institución cuenta con programas innovadores que se adaptan a las necesidades y emergencias actuales, para garantizar que las mujeres y hombres que egresen cumplan con su vocación de la mejor manera posible.

A lo largo de la historia, muchos personajes han aportado conocimientos variados  para consolidar las bases de esta ciencia. Una de las mujeres que ayudó a determinar un modelo de atención fue Virginia Avenel Henderson.

Nació en 1897 en Kansas y falleció el 19 de marzo de 1996 a la edad de 99 años. Durante la primera Guerra Mundial, Henderson desarrolló su interés por la Enfermería. Para 1918, a la edad de 21 años, inició sus estudios de enfermería en la Escuela de Enfermería del ejército. Se graduó en 1921 y trabajó en el Henry Street Visiting Nurse Service de Nueva York como enfermera visitadora. Recibió nueve títulos doctorales honoríficos y en 1985 el primer Premio Christiane Reimann.

El Modelo por Necesidades Básicas Humanas de Virginia Henderson se basa en que la Enfermería debe estar al servicio del individuo, tanto enfermo como sano, para la realización de las actividades que contribuyan a mantener un estado de salud, recuperarlo o, cuando ya no hay nada que hacer, poder ofrecer una muerte tranquila.

Para Henderson la función de la y el enfermero es “ayudar al individuo en la realización de aquellas actividades que él realizaría si tuviera la fuerza, la voluntad y el conocimiento necesario para hacerlo”.

De acuerdo con sus investigaciones, las necesidades fundamentales se pueden clasificar teniendo en cuenta aspectos biológicos, psicológicos y sociales; además incluye algunos de carácter cultural y espiritual.  Los postulados se convirtieron en una guía para el profesional de enfermería.

Las 14 necesidades básicas de salud (respiración y circulación, nutrición e hidratación, eliminación de los productos de desecho del organismo, movilidad y postura adecuada, sueño y descanso,  vestirse y desvestirse, termorregulación, higiene personal y protección de la piel, seguridad, comunicación para expresar emociones, necesidades, miedos u opiniones;  creencias y valores personales, trabajar y sentirse realizado, participar en actividades recreativas y aprender) son utilizadas para establecer un historial clínico eficiente, mediante la colecta de datos enfermeros, cuando dicha persona solicita asistencia y, sobre todo, cuando requiere cuidados médicos.